
El sistema de etiquetado Nutri-score, nos informa de la calidad nutricional de los productos alimentarios.
Etiquetado nutricional: cómo la ciencia y la sencillez nos aportan salud
Cada decisión que tomamos tiene consecuencias, y todas ellas, tienen un impacto en nuestra vida. La envergadura de nuestras decisiones crece si, además, ese impacto se produce sobre nuestra salud. Para tomar las mejores decisiones necesitamos tener información veraz y saber interpretarla. Pero, en la era de la desinformación y de las fake news, eso no es tarea fácil.
Somos lo que comemos. Elegir bien los alimentos que tomamos cada día, nuestra fuente de salud, es vital para garantizar el bienestar físico y mental.
La transparencia en la información nutricional es, por tanto, una cuestión de salud pública.
Sólo podremos tomar decisiones que ayuden a nuestra salud si conocemos –y sabemos interpretar– la composición de los alimentos de una forma completa, rigurosa y basada en la ciencia.
Nutri-Score: inspirando decisiones de compra más saludable
Con el objetivo de que todos tengamos acceso a esta información y de que todos seamos capaces de comprenderla con sencillez, expertos independientes han desarrollado una herramienta llamada “Nutri-Score”. Como sistema de etiquetado, evalúa la calidad nutricional de los productos alimentarios; desde el color verde ‘A’, para los más saludables, hasta el color rojo ‘E’, para los considerados menos convenientes. Calcula puntos ‘negativos’ (calorías, grasas saturadas, azúcar, sodio) frente a los ‘positivos’ (frutas, verdura y frutos secos, así como fibra y proteína).
¿CÓMO SE CALCULA NUTRI-SCORE?

Nutri-Score es un sistema muy visual que facilita la comparación entre varios productos de una misma clase, y nos indica qué productos debemos tomar a diario y qué productos debemos tomar menos habitualmente.

La Universidad París 13 ha demostrado que este tipo de etiquetado es el que más impacto tiene, porque gracias a este modelo los consumidores somos capaces de interpretar la información nutricional y, por tanto, somos más capaces de tomar decisiones saludables. Este sistema de etiquetado ha sido impulsado ya en países como Alemania, Bélgica, Francia, los Países Bajos y Suiza, y cuenta con el apoyo de expertos en el ámbito de la salud y la nutrición como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
En la era de la desinformación, contar con garantías científicas y entender sus prescripciones no solo nos aporta salud física, sino que también nos aporta tranquilidad y nos empodera como ciudadanos, porque nos permite tomar las mejores decisiones.

