
El desperdicio alimentario es uno de los grandes problemas a resolver por parte de la sociedad actual y el momento de actuar es ahora
Mientras 1 de cada nueve personas se acuesta con hambre todos los días, cada segundo se desperdician 51 toneladas de comida; Antes de que llegue al plato, un tercio de la comida ya se ha tirado. Vivimos en un mundo lleno de contradicciones, pero ahora más que nunca es la hora de tomar la iniciativa.
«El desperdicio alimentario es uno de los grandes problemas a resolver por parte de la sociedad actual y el momento de actuar es ahora»
Madalena Rugeroni, Directora de Too Good To Go en España y Portugal
Pero ¿dónde termina aquello que tiramos? Un 44% del total de residuos que generamos consiste en comida y fracción vegetal. La mayoría de los residuos orgánicos no son ni reciclados ni reutilizados.
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- Pueden terminar en vertederos, donde se descomponen y dañan el suelo y el aire, ya que producen metano.
- o se incineran para producir energía, lo que emite gases de efecto invernadero y destruye la posibilidad de reutilizar los nutrientes
¿Esto que significa?
Desperdicio de la energía, desperdicio del agua y emisiones de CO2 “tiradas a la basura”. El desperdicio alimentario no solamente implica que 800 millones de personas pasen hambre hoy, sino que también supone que el planeta se degrade.
La comida no se tira
Esta frase ha sido protagonista en numerosas ocasiones en todas las casas. Pero ahora ha salido de nuestros hogares y se ha convertido en una cuestión de justicia social muy presente en la esfera pública: la Agenda 2030 de las Naciones Unidas pretende reducir al 50% el desperdicio de alimentos.
Aunque una parte del desperdicio se produzca en la distribución y venta de alimentos, es un mínimo porcentaje dentro de la cadena de suministro.

Más de un 30% de la comida que desperdiciamos desde el cultivo hasta que llega a nuestros platos, se produce en tan solo el primer paso. Por eso, es necesario el compromiso no solo de distribuidores y consumidores, sino de marcas y empresas de alimentación.
Así, Vicente Domingo, director del Centro Mundial de Valencia para la Alimentación Urbana Sostenible (CEMAS), sostiene que la alimentación y el crecimiento, sí o sí, deben ir vinculados a la dignidad. De quien lo consume, pero también de quien lo produce, lo transforma y lo asume. La gran luz al final del túnel debe tener forma de dignidad. Para alcanzar esa dignidad, esa justicia social y ambiental, la clave es el multilateralismo, considera Domingo. Una llamada de acción a todos los agentes de la sociedad, desde familias hasta administraciones, que componen el vivir (o el malvivir) de las personas.
«Podemos y debemos erradicar el sufrimiento alimentario. Nos va la vida y la salud en ello»
Nerea Basterra, Responsable del Área de Sector Privado en Oxfam Intermón
Marcas Waste Warrior: los guerreros del S.XXI
Una comunidad de marcas comprometidas se ha aliado para combatir el desperdicio de comida. Ya son más de 20 compañías las que han dado un paso para sumar esfuerzos y crear sinergias para inspirar, sensibilizar y empoderar a los consumidores y a la sociedad en general.
Una vez más, la unión hace la fuerza. Es hora de que algunos dejen, por fin, de ver el plato vacío y de que todos empecemos a ver el vaso medio lleno.

