
Reciclaje y economía circular
Recursos con valor. Así es como la transición hacia la economía circular implica entender los residuos. Un cambio profundo de nuestro modelo de desarrollo: pasar de la fórmula basada en «extraer, producir, consumir y tirar» a otra que entiende los residuos como recursos con valor y que está en sintonía con el planeta.
La Estrategia Española de Economía Circular recientemente aprobada por el Gobierno –que pretende reducir en un 30% el consumo de materiales, mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua y recortar un 15% la generación de residuos respecto a los niveles de hace una década, entre otros objetivos– contribuye de forma decisiva a acelerar este abandono progresivo de la economía lineal.
La industria, y en concreto el sector alimentario, está llamado a implicarse de lleno en este desafío. Las empresas y las instituciones tienen la responsabilidad de ayudar a preservar y proteger los recursos del planeta, y el enfoque que se adopte en lo que concierne al envasado jugará un papel fundamental.
‘R’ de Reciclado
El objetivo de los envases es proteger el producto a lo largo de la cadena de suministro, impidiendo que este no se vea alterado por factores ambientales externos. Para que no se conviertan en un mal menor, los envases deben ser capaces de mantenerse en el sistema el mayor tiempo posible. Y para ello solo hay una solución: la que hace converger el ecodiseño con el uso responsable y con un correcto reciclaje.
El sector es consciente del valioso papel de los envases. Por ello, marcas como Font Vella y Lanjarón llevan años trabajando en incorporar materiales reciclables y reciclados, con el objetivo de alcanzar la circularidad, y son un modelo a seguir para la industria.
Cuando la reciclabilidad de los envases aún no era un desafío como el actual, en 1982 Lanjarón ya era una marca pionera en la incorporación de plástico 100% reciclable ya en 1982, y sitúa su objetivo de incorporar el 100% de plástico reciclado (rPET) en todas sus botellas para el año 2021. Por su parte, Font Vella acaba de lanzar al mercado su primera botella con el 100% del plástico reciclado.
La solución pasa, por tanto, por producir los envases de forma sostenible, consumirlos de forma responsable y garantizar una buena gestión de los mismos. Al fin y al cabo, la ‘R’ que lo mueve todo es la ‘R’ de responsable.


