
Nos enfrentamos a una grave crisis en la sostenibilidad del sistema alimentario. La solución: Impulsar las dietas sostenibles a través del flexitarianismo y de la agricultura regenerativa
«Termínatelo, ¡que tienes que hacerte mayor!». De niños, siempre quisimos ser mayores. Pero no todos los alimentos nos ayudan a crecer de una forma sana, ni a nosotros ni a nuestro planeta, que es nuestra casa.
El sistema alimentario actual permitió el acceso a la alimentación y redujo el hambre durante las 7 últimas décadas, pero produjo efectos muy negativos sobre el planeta y sobre la salud.
La revolución empieza en nuestra mesa
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- El sistema alimentario es responsable del 24% de las emisiones de CO2,
- La agricultura y la ganadería intensiva son responsables del 60% de pérdida de biodiversidad y del 75% de la deforestación global.¹
Si la población sigue creciendo al mismo ritmo, nos enfrentamos a una grave crisis en la sostenibilidad del sistema alimentario.
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- ¿La solución? Un acto revolucionario: transformar nuestros hábitos alimentarios.
- ¿Cómo? Comiendo más alimentos vegetales y siguiendo una dieta sana y equilibrada.
¿Nuestra propuesta?: Impulsar las dietas sostenibles a través del flexitarianismo y de la agricultura regenerativa
Las claves de la dieta sostenible
En definitiva: una dieta sostenible preserva nuestros recursos naturales y los recursos de los que vendrán. Mantener una dieta sana y equilibrada no solo es apostar por nuestra salud a corto plazo, es apostar por la salud de las futuras generaciones.

Nuestro crecimiento va de la mano del crecimiento del planeta. Eligiendo de dónde proviene lo que comemos, sabiendo cómo se ha producido y siendo conscientes de qué nutrientes nos aportan, estaremos dando un paso adelante en la lucha contra el cambio climático. Estaremos defendiendo una dieta saludable, accesible, sostenible y justa con el medioambiente. Eso sí nos hace grandes.

- Datos de WWF, 2019.

