
FLUYE, un programa pedagógico que pretende promocionar la salud integral ofreciendo una educación en hábitos de vida saludables a nuestra infancia.
Muchos han sido los ayuntamientos que se han lanzado a entregar diplomas a todos los niños por su buen comportamiento durante aquellos días. Aquellos días en los que quedarse en casa era una necesidad. En los que sacar la imaginación de debajo de las piedras era una obligación.
Los “auténticos héroes del confinamiento” pasaron de aprender en clase y jugar en el patio del colegio a no poder salir de casa durante semanas y realizar las clases de forma telemática (los más afortunados).
Y, aunque todos los niños pasaron días muy duros, algunos lo tuvieron más difícil: nuestra infancia más vulnerable. La que dependía de las becas comedor o la que no tenía acceso a ningún dispositivo electrónico. Esa infancia que se estaba quedando excluida, a pesar de que habíamos repetido y escuchado hasta la saciedad que nadie se iba a quedar atrás.
El 44% de las familias con menos ingresos solo disponen de un único dispositivo electrónico, mientras que el 61% de los hogares con mayor renta económica cuentan con tres o más. Esto complica y, en ocasiones, imposibilita, el aprendizaje telemático de esos niños y niñas.
Aprender en casa
Para luchar por la inclusión y la igualdad de oportunidades, la Fundación Trilema, junto con Save the Children y Danone, unieron esfuerzos para desarrollar el programa “Escuela en Casa”. Su objetivo era asegurar que más de 6.000 niños que se encuentran en situación de vulnerabilidad pudiesen acceder al aprendizaje educativo virtual y/o digital durante el periodo de confinamiento.
“Aprender en casa” garantizó que esos niños y niñas en situación de vulnerabilidad tuvieran acceso a materiales educativos adaptados, y a más de 200 docentes y profesionales especializados que acompañarán virtualmente a los alumnos en cada jornada.
«Con esta alianza lograremos reducir el riesgo de que muchos niños y niñas vulnerables se descuelguen por completo de la educación ahora que los centros educativos permanecen cerrados»
Andrés Conde, director general de Save the Children

Salud e igualdad: las asignaturas más importantes
No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos: en nuestro nuevo orden de prioridades, la salud ha pasado a ocupar el puesto número uno.
Si bien el entretenimiento y el aprendizaje ayudan a cuidar la salud mental, mantener hábitos de vida saludables –como una alimentación equilibrada o la práctica habitual de deporte– es una garantía de la salud integral.
Todos tenemos derecho a saber cómo conseguir esa salud integral. Por este motivo, además de acercar la escuela a estos niños vulnerables en la época del confinamiento, también se puso a su disposición FLUYE, un programa pedagógico que pretende promocionar la salud integral ofreciendo una educación en hábitos de vida saludables a nuestra infancia. Ahora, más que nunca, tan necesarios.
Una niña pasaba más de 170 días al año en la escuela. Ahora, no sabemos cuánto tiempo van a tardar en volver a escribir sobre el pupitre o a correr en el recreo. Pero, mientras tanto, debemos seguir haciendo que todos ellos aprendan y descubran mundo. Debemos garantizar que todos ellos disfrutan, se alimentan, se ríen y juegan como antes. Que ningún niño se queda atrás.

