
Necesitamos modelos de negocio sostenibles, que apuesten por el ecodiseño, así como envases 100% reciclables y reciclados.
Cada 5 de junio se celebra, a nivel global, el Día Mundial del Medio Ambiente. El planeta y sus distintos ecosistemas también soplan velas. Pero ellos no son como el buen vino, no están mejorando con los años.
Con motivo de esta celebración, en junio de 2019 se organizó en Madrid el Circular Economy Summit, de la mano de Aguas Danone España, para tratar el futuro y la evolución hacia una Economía Circular.
Un mundo circular, la única opción
Todo está en nuestras manos, todos tenemos que formar parte de la solución. Por eso, en este encuentro, nos aliamos por nuestro futuro circular. Desde la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, hasta la Fundación Ellen MacArthur, junto con empresas como Ecoalf y Danone o fundaciones como B Lab, tratamos la circularidad como reto colectivo: necesitamos modelos de negocio sostenibles, que apuesten por el ecodiseño, así como envases 100% reciclables y reciclados.
«La coherencia que debe guiar la actuación de las instituciones, es actuando en base a ese dónde queremos llegar»
Teresa Ribera, Ministra en Funciones para la Transición Ecológica
Como no hay nada mejor que predicar con el ejemplo, Aguas Danone anunció en la cumbre su objetivo de convertir su marca Lanjarón en 100% circular para el 2021. De hecho, el embotellado de Lanjarón Red de 1,25 litros ya es 100% circular (reciclada y reciclable), y todos los beneficios que se obtienen de sus ventas financian proyectos de preservación de la naturaleza.
En la misma línea, Sander Defruyt, de la Fundación Ellen Macarthur, líder en acelerar la transición a la economía circular desde el diseño, habló de la capacidad de elección de cada negocio, y su responsabilidad con cada acción:
«Cada compañía decide qué productos poner en el mercado, dónde obtener sus materias primas, cómo diseñar su packaging, y qué modelos de negocio utilizar para ofrecer sus productos a los consumidores. En este sentido, cada empresa juega un papel crucial a la hora de diseñar el sistema del futuro.»
Una vez más, todo está en nuestras manos. La coherencia con la que hagamos las cosas a partir de ahora será clave para poder tener un futuro en el que vivir. La actuación debe ser inmediata, coordinada y externa a ideologías. Al fin y al cabo, todos somos ciudadanos de un lugar llamado mundo, ¿no?

